La inserción de agujas en ciertos puntos de la piel puede favorecer la implantación del embrión en los tratamientos de reproducción asistida.

- La acupuntura puede regular la circulación sanguínea de ovarios y del útero, favoreciendo la implantación del embrión. Foto EFE
Madrid, España.- Rinitis, menopausia, dolor, ‘ojo vago’, tabaquismo, miedo al dentista, enuresis, lumbalgia, ovario poliquístico, fibromialgia, náuseas de la radioterapia, cefaleas, comezón.... .
Son algunas de los desórdenes, enfermedades y problemas relacionados con la
salud, que puede aliviar o mejorar la acupuntura, una técnica milenaria de la medicina china, la más antigua que se conoce, consistente en aplicar agujas de acero muy finas en determinados puntos de la piel del paciente para intentar reequilibrar la energía del organismo.
Ahora la infertilidad –la imposibilidad de concebir un hijo naturalmente o llevar un
embarazo a término- acaba de agregarse a la lista de indicaciones de está técnica oriental que consiste básicamente en administrar una serie de pinchazos leves en el cuerpo, en una serie de puntos situados sobre doce meridianos o líneas, relacionadas con distintos órganos y funciones.